Cuando todos van para un lado, el power trío de improvisación electrónica The Keith Harings va para el otro y eso es algo que impacta a la primera escucha de su nuevo LP, donde puedes navegar sin culpa en las más de 7 horas que duran las Latency Sessions. Una odisea espacial que te sumerge en universos donde reinan los arpegiadores colaborativos, atmósferas expandidas y las programaciones a tiempo real vía internet y conectadas a través de Listen to (un software para mandar audio en tiempo real). Una creación que se origina en pandemia y se ejecuta gracias a las tecnologías actuales de (¿des?) conexión y latencia digital.

EL TIEMPO IMPORTA

En la actual dinámica de la industria musical, donde reina el explosivo single de 3 minutos, ya se vislumbra una fisura que está abriendo el camino hacia formatos de escucha más extensos, donde el ambient, el sonido puro y los sintetizadores, vuelven a captar la atención del público que tenga interés en experiencias meditativas o inmersivas a través de la música, casi que a la par con el quiebre tiempo/espacio que genera la desaceleración de la economía y el capitalismo actual.

Y es que parece ser que el tiempo juega un papel primordial en el entendimiento y captación del ADN central en este tipo de arte en movimiento como es la música y el cine, algo que el cineasta Wim Wenders captó en su película “Until the end of the World”, una odisea fílmica de más de 4 horas, que busca atrapar al espectador en la verdadera experiencia cinematográfica de una road movie. Y lo mismo pasa con The Latency sessions, es necesario bucear en el material para poder entender que el cuore del asunto es el proceso y el hacer porque nos gusta hacer música sin objetivos predeterminados.

Hay una belleza inexplicable en cada uno de los tracks que también supieron respetar y realzar todos los colaboradores de este LP entre los que se cuentan F600, Fito Sanchez de Jefe Indio, Aguilas Paralelas, Bruxista, Anita Gallardo, Francisco Pinto, Carla Valenti, Kamila Govôrcin y C/VVV.

La banda está compuesta por el poeta, académico y doctor en Humanidades Felipe Cussen, los músicos Claudio Pérez y Ricardo Luna, con éste último pudimos conversar y adentrarnos un poco más en el mundo de Los Keith Harings, no los pierda de vista.

 

1- ¿Porqué o mejor dicho, para qué el formato extendido?

Generalmente, ahora está muy de moda sacar todo en singles, de a un tema. El LP como concepto, como foto de un momento artístico, de una etapa, se pierde. Y todo porque a los artistas nos da miedo desaparecer. Es el afán de estar siempre vigentes, con ansiedad por sacar hitos más que canciones, y que ojalá se mantenga una maquinita constante de notas de prensa. Este fue un gesto (y esto es a título personal) de hacer todo lo contrario. Probar con el formato ultra long play. Es como una piscina sonora, te tiras en cualquier parte y te sumerges, no es necesario escucharlo linealmente, ni completamente. Lo pensamos además como la foto de un momento, haciéndola corta, en no más de 13 semanas. Pandemia, encierro, todo por internet, colaboración a distancia, etc. Y esta idea, junto con el desenfado de la experimentación, derivó en esto. Es largo además porque consideramos que todo el material que quedó es bueno. Cortamos harto igual. Además, lo hacemos porque podemos, porque no hay expectativas al otro lado, ni tampoco las tenemos nosotros, lo que es muy liberador. Finalmente, habíamos pensado cortar las improvisaciones en pedazos cortos, singleables, y el ejercicio fue inútil. No se puede cortar… cortas el flow, no alcanzas a entrar en onda.

2- Lo de uds es improvisación, pero acá hay un hilo conductor sonoro y musical, ¿cuáles fueron las decisiones tomadas antes de comenzar a grabar?

Antes de improvisar, siempre nos pusimos un pie forzado. Generalmente quedamos de acuerdo en un tono, o solo teclas blancas, ponte tú. En “Arpegios impares” por ejemplo, la restricción fue usar solo arpegiadores. En “Es imposible permanecer impasible” con el Fito de Jefe Indio, trabajamos todo en base a samples de “There is a light that never goes out”, justo después de que el colectivo Delight Lab sufriera la censura en la torre telefónica. En “Congas conscientes”, en la que invitamos a Jose Cerda (Bruxista), trabajamos con samples de música negra y sólo teclas negras, pensando en lo que estaba pasando con el Black Lives Matter (solo como puntapié inicial, no es que sea una pieza política necesariamente). Esos momentos pandémicos nos ayudaron a conceptualizar el trabajo, porque semana a semana necesitábamos encontrar la restricción que nos iba a guiar, y nunca nos tiramos a la piscina sin conversar un poco acerca de ella. Cuando íbamos a tener un invitado, tratábamos de dejar el espacio suficiente para que pudiera nadar tranquilo, pero lo más importante siempre fue, antes que lidiar con la inevitable latencia de mandarnos audio en tiempo real, abrazarla como posibilidad, para que la desincronización hiciera aparecer momentos musicales inesperados. Nos forzó un poco al ambient y a los soundscapes, pero también hay unas desconexiones, unas fallas de señal interesantes, que quedaron intactas.

3- ¿Qué pasa en el mundo de uds actualmente (interior/exterior) que los mueve a hacer este tipo de obras?
En el interior, yo creo que no teníamos nada mejor que hacer el viernes por la noche, y por eso nos juntamos 13 semanas seguidas. En ese momento en que pensábamos “ya… 2 meses de encierro máximo”. Además de eso, es rico para los 3 tener un grupo, un espacio, completamente experimental. Es muy liberador con respecto a otros proyectos que son gobernados, unos más y otros menos, por expectativas. Por otra parte, el encierro nos forzó a intentar y adoptar nuevas formas de interactuar, de juntarnos, y se siente como estar en el futuro. Ese futuro sci-fi con el que uno fantaseaba cuando chico. No sé, ese es mi rollo personal, eso sentía cuando estábamos tocando. Pensaba, “esta wevá es increible, es lo máximo, es el futuro”.
Además, la impro 1 nos movió a hacer la 2 y así sucesivamente. Yo agarraba los audios de todos y los mezclaba y editaba altiro, obsesionado, hasta terminar una pieza completa, y luego se los mandaba a Claudio y Felipe, y decíamos, wn, está bacán! Y seguíamos dándole. Ahora me doy cuenta que teníamos razón, hay momentos realmente buenos, excepcionales. Los invitados fluyeron la raja, se entregaron absolutamente, fueron un montón. Todos nos influenciamos a todos, en tiempo real, y eso lo hizo muy especial como experiencia, y como disco.

LATENCY SESSIONS The Keith Harings

1. Amenazas de amanecer
2. Pisadas en el pasado
3. El reto del retorno ft. F600
4. Silbidos hacia el cielo
5. Arpegios impares
6. Frías fuerzas
7. Deslices y deslizamientos
8. Planicies de desolación ft. Anita Gallardo y Francisco Pinto
9. Es imposible permanecer impasible ft. Fito Sanchez
10. A tientas por el viento ft. Aguilas Paralelas
11. Congas conscientes ft. Bruxista
12. Resonancias y renuncias
13. Hacia la esperanza ft. Carla Valenti, Kamila Govôrcin y C/VVV

About The Author

Webzine de música electrónica, nacional e internacional, contenidos frescos de artistas, creación, fiestas, tecnologías e inspiración.

Related Posts