El miembro de Mente Sabia Crú incluyó repasó las once canciones de su nuevo álbum de hip hop experimental, que incluye a invitados estelares como Franz Mezko, Bronko Yotte y Matiah Chinasky, entre otros.

Daniel Pérez es un nombre conocido en el mundo del hip hop. Es Dj y productor, miembro de la reconocida banda de hip hop Mente Sabia Crú; además de tornamesista y colaborador de proyectos como Técnica Mixta (Franz Mezko), Bronko Yotte, Salvaje Nostalgia, y O Ru O.
Hace un par de semanas liberó en todas las redes sociales su nuevo álbum solista con el alias de J.J Pérez, “Mono Blanco”, que fue editado por el netlabel Arrhythmia, la división de hip hop experimental del sello Potoco Discos.

En conversación exclusiva con Nación Eléctrica, Pérez detalló uno a uno los tracks de un disco caracterizado su mezcla de hip hop con el ruido y la electrónica experimental, y por sus feats:

Bronko Yotte, Franz Mezko y Matiah Chinasky son solo algunas de las figuras que participan en este álbum.

1.- Intro Coca: Es una síntesis de lo que pasa en el disco. Esta canción fue la primera que empecé y creo que la última que terminamos. Parte con una grabación ambiental de mi casa hecha con el micrófono de la SP404 y termina con rapeo de MC Unabez. Quería que en este
primer tema quedara explicada la mezcla del disco. La mezcla del mundo electrónico y experimental y el mundo de los beats. Hay elementos electrónicos, eléctricos y acústicos, y está dividida en dos partes: una intro y una acción. Hay música y ruido.

2.- Canción 3: “Es la tercera canción que te hago y la tercera es la vencida”. Este fue el primer beat que pensé que podía ser rapeado. Después de este beat me imaginé todos los demás con rapeos encima. Todos los instrumentos los toqué y los loopié hasta que quedó lo que quedó. La batería etérea fue hecha con la máquina Tempest. Esta máquina era de Dj Spacio y la dejó un tiempo en el estudio. Me aproveché de eso para hacer varias canciones del disco. Apenas tuve la pista, escuché a Nadie rapeándola. Con Nadie, MC de Rapalapar, nos conocemos hace 10 años, desde la época del disco Nosecuenta. Él me recordó eso y fue importante para la canción. Ahora el nombre significa “Canción 3 – A.K.A. – 10 años después”

3.- Tantos diferentes: Es una canción sobre viajes. Sobre la suerte y la magia. El Matiah (Chinasky, que colabora en el tema) dice que el nombre del tema no lo dice, pero yo digo que si lo dice. Es una pista con la que quería que varios elementos vinieran desde las tornamesas. Hay varias cosas que van pasando cuando uno va controlando vinilos. Después entró Franz (Mezko) y aportó con sus melodías. Un elemento del que carece mi música, creo. Martín Benavides le agregó unas plumillas y percusiones al beat que quedaron perfectas.

4.- Color Negro: “Lo más importante para nosotros es el color negro, porque representa a la madre tierra”. El beat parte con una batería hecha en la Roland MC-09. Luego entra un Kultrún para terminar con un breakbeat bien marcado, pasando a doble tiempo a ratos. Todas las baterías son secuenciadas. Es la supuesta evolución humana de alguna manera. La Tierra, el hombre, la sociedad, las máquinas. Quizás todo es mentira. Dante Piang se la jugó con un solo de melódica mortal, te lleva al “no tiempo”. También pensé en el Bene al tiro. Lo primero que me dijo fue “esta pista es mía… mis feats más raros son contigo”.

5.- 1984: Es un tema en 7/8. Quería encontrar un beat en 7/8. Así parte. Por alguna razón tiene una cierta dificultad y un aspecto medio sagrado contar hasta 7. René Méndez fue el que más prendió con la cuenta. Lo escuchó una vez y lo perfeccionó. Teníamos la base pero faltaba el líder. Franz entró de una. Las melodías se me quedaron grabadas el primer día. El bajo uñetiado de Martin Benavides ufff, lo llevó a otro lugar. Son 7 días para que se cumpla un ciclo. ¿Qué hay que hacer para aguantar ese ciclo? Esa es mi pregunta. Se llama 1984 por mi hermano que nació ese año.

6. Doom bots: “La copia de la copia ya no es la copia”. La melodía fue la primera improvisación que hice con un fretless fader. Busqué una escala que quedara bien en la pista y listo. Estaba pegado con la música modal en ese entonces… viendo documentales principalmente de Bill Evans. Encontré el modo en vez de la escala. Libre encontró de una donde rapear y era exactamente lo que le iba a pedir. Me gusta mucho la batería de esta canción, tiene un flow y un aire que le da vida, a pesar de ser secuenciada.

7. Top Gear: Aquí hay una influencia de los bajos de Clutchy Hopkins. Recuerdo que traté de ir para allá, no llegué y terminó así el beat. Franz Mesko le da todo el corte con el saxo, quedaron unas melodías y un sabor increíbles, justo lo que faltaba. Es como un rapeo más de la canción. Terrible y Jota Valderrama venían llegando de un viaje a Europa y esa grabación estuvo joya,
puro ánimo de seguir haciendo lo que hacemos… Los scratchs son de una película de los Beatles.

8. Mc Donals: Esta es una historia de romance. O de lo imposible de un romance. Esa fue la primera versión de la pista al menos. Había hecho la línea de bajo y loops de batería durante toda la canción. Así se la entregué a René Mendez que le sacó el fallo completo. El beat está en 120bpm si lo contamos como 4/4 pero el flow está en 6/8, entonces descoloca un poco como ritmo. Me gustó mucho lo que se logró en ese sentido. Roberto Lausen le agregó el contrabajo después que la batería estaba lista y lo más difícil fue calzar ese flow, aunque creo que a la segunda salió. Las guitarras armónicas fueron hechas en la SP404SX mientras que los solos de guitarra fueron hechas por Aurelio Silva. Llegó con su guitarra, la conectamos al filtro de mi Moog y listo… Un sonido único.
Bronko y Maca tenían toda la libertad para hacer lo que quisieran. Se sumaron perfecto a la idea de la canción. Al final la Maca se queda como un instrumento más y seguimos y seguimos y seguimos… No pensaba que el tema iba a terminar así.

9. Masaje: Esto fue una improvisación… una pasada de cada instrumento. Dante Piang le da la mayoría de las melodías, mientras yo me dedico a las percusiones y a los bajos. También usé la Tempest como batería, haciendo una gran pasada en vez de loops.

10. Simbología: Esta canción partió como una pista y Tomás me preguntó si la podía rapear. Tema con ORUO, listo. Aquí el nombre tiene poco que ver con la letra pero harto que ver con cosas que nos unieron como músicos. Pasó lo mismo que en muchos temas…. Una vuelta de cada instrumento y listo. Fue clave el ensayo personal aquí y en la mayoría de las canciones. Todos los músicos llegaron preparados, y si no, tenían todas las herramientas para improvisar. Esta batería fue la única que grabamos en otro estudio, Estudio Mirador.

11. Cazar la liebre azul: Otra improvisación. Esta vez estaba solo, con un par de instrumentos y se armó la canción. Tenía la base, era en ¾ pero me faltaba afirmarla. Martín Benavides hace un trabajo de joyería acá… Le da respiro a la canción agregándole percusiones y ruidos. Perfecto. Después se la mandé a Tristán, la tuvo un par de días y apareció con ese tremendo final de disco. Me gusta mucho la calma del cierre.

Escucha el disco completo aquí: