En lo profundo de esta franja de tierra, se puede lograr reconocer un montón de talentos artísticos desarrollados en diferentes medios de expresión. En cuanto a la música electrónica no estamos lejos de aquello, donde podemos asegurar que la mayoría de los proyectos más interesantes y suspicaces viven y se desarrollan en el camino amarillo del sonido local, mas conocido como underground, que busca en la matemática de las ondas sonoras el significado de las emociones auditivas y dan la lucha por subsistir dentro de la economía cultural, cosa que desde hace mucho se sigue haciendo, aún podemos hacer el ejercicio de comparar variadas letras de canciones de artistas escritas a mitad del siglo pasado como es el caso de Violeta Parra, Víctor Jara o ya mas “actual” en los 80 con los Prisioneros y nos damos cuenta que calzan a la perfección, los mismo disgustos, problemáticas culturales y sociales del cual no pudo safar el sonido electrónico, pero aun así, con toda esta corriente en contra, el estilo electro, es hoy en día mas saludable.

En Chile a partir de mitad del siglo pasado, comienza la historia de la música electrónica de la mano del Ingeniero Civil José Vicente Asuar que da pie a sus investigaciones en el campo de la composición musical utilizando su ingenio y motivación para crear el primer “Computador” dedicado a replicar sonidos con base electrónica en América latina, el cual bautiza con el nombre Comdasuar todo esto a final de los años 50. Junto con ese gran invento y visión avanza una tremenda historia que se sigue escribiendo sin descanso hasta la actualidad, pero, por el momento dejaremos la historia de Asuar hasta acá y nos centraremos en lo actual, lo pronto, una vuelta de tuerca y lo que sigue en el avance en la música electrónica y sus diferentes estilos, con sonidos análogos y el uso de software, siendo estos parte de la nueva generación de productores que vienen con un legado de casi 60 años, donde gracias a esa historia decimos con seguridad que la música electrónica en Chile no es nueva.

El sonido oculto

Como aseguramos mas arriba el movimiento mas fructífero y sano en la música contemporánea, es la que presenta el movimiento underground, oculto de los ojos y oídos populares. En esto también incluimos programas de radio y diferentes documentales que transitan en esta senda, no por que se quisiera así, si no por el poco interés de parte de los medios masivos y el no reconocimiento de la masa popular. Pero ¿cuál es el precio que deberíamos pagar si todo este movimiento electrónico hubiese alcanzado la fama logrando convertirse en mainstream? Capaz que hasta la Paty Maldonado hubiese sido fan de Gozne o quizás habríamos visto al grupo de bailarines del programa Mekano danzar al ritmo de Valesuchi, cosa que no sabremos jamás. Pero junto con esta reflexión es quizás el motivo por el cual el desarrollo cultural en la sombra masiva es mas sana, ya que se maneja sin prejuicios, se disfruta y se discute viendo lo que cuesta desarrollarse en este ámbito, el movilizarse con maquinas, vinilos, maletas y cables en la locomoción colectiva, el crear un evento y que funcione, el tocar gratis y un largo etc. hace de esta escena algo digno de documentar y de creer en ella, mas allá de la pasión, el increíble talento, las generosas propuestas de proyectos y eventos que se generan de lunes a domingo sin parar, en Santiago y sus alrededores.

Un catalogo propio

Llegando la etapa del dj set en los 90, donde su foco se centró en mezclar bien y mostrar un nuevo ritmo a esta opaca sociedad recién salida de la obscura dictadura donde en ese entonces se desarrollaban los sonidos mas ligados al Punk con Fiskales-Ad-Hok, los Miserables, Bbs paranoicos. El Hip-hop estaba tomando un nuevo rumbo mas Soul con Tiro de Gracia, el rescate de la chilenidad con los Tres y volvían los hijos de exiliados de la dictadura chilena a presentar lo aprendido y vivido en tierras lejanas, algunos de Berlín a Santiago, donde se da a conocer esta refrescante propuesta eléctrica que a muchos abrió los ojos y permitió el desarrollo del dj nacional, pero también la mala gestión de los medios masivos adolescentes confundiendo el estilo Eurodance con el Techno como se puede leer esta este artículo.

A mitad del folio pasado recién se estaba conociendo medios facilistas como el Internet de manera mas masiva, ahora, en el presente, el cambio de piel se vive con la producción. Lo interesante es saber qué se hace con las nuevas tecnologías más que saber el cómo, si bien la escena dj es la mas conocida para la gente que no está ligada al sonido electrónico, destacamos la perseverancia de los músicos que crean sus propias propuestas, Es por eso que nos llama la atención dentro de “lo nuevo” el proyecto de Simone Corbalán llamado Ochi que, con solo 19 años, comenzó a producir de manera más sería, si bien con anterioridad compuso y dirigió algunos track junto a Rodrigo Morris que en ese entonces se desempeñaba como su profesor. Ochi se desliza sin pudor por diferentes estilos como el synth trap con tintes pop y el ambient melancólico. Nos demuestra que las nuevas generaciones no tienen miedo a la producción y al mestizaje de estilos. Si se piensa que ya esta todo hecho se desecha y se comienza otra vez, como siempre lo supo hacer la naturaleza.

Con un sinfín de especialidades e investigaciones, reconocemos la idea de encontrar un sonido característico personal con olor local, dentro de esta materia ligada al sonido extranjero. Pero no nos equivoquemos al creer que toda la historia de la música electrónica se escribe ‘afuera’. En este país, que parece un ají, también tenemos historia y un color particularmente picante. Como dijo alguna vez Jorge González: “sangre latina necesita el mundo – roja, furiosa y adolescente”.

About The Author

Músico, conductor y comunicador de la escena electrónica nacional. Co-fundador del programa dedicado a entrevistas a músicos electrónicos Ciudad Sonora. También creador del programa Campo Eléctrico. Además presentador y parte del equipo de Café con Cables.

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