En medio del folio pasado llegó a nuestro país un nuevo concepto de música electrónica, difundido en ese entonces por un programa de televisión que mal formó y difundió de manera errónea el nombre de este estilo musical electrónico llamado Techno. Es por esa razón que hoy existe mucha confusión -para los menos informados- cuando se habla de esta línea electro nacida en Detroit.

Recuerdo en especial el programa Extra Jóvenes (1986-2001) y su animador el Huevo Fuenzalida, uno de los tantos animadores que pasaron por ese programa emitido por la Universidad de Chile Televisión, actual Chilevisión, en el que presentaba un segmento conocido y seguido por muchos en esos años llamado “Chico Techno”, donde se presentaban bailarines y competían para llegar al primer lugar según los aplausos del público, liderado principalmente por cursos completos de la enseñanza media del grado escolar.

El estilo de baile era prácticamente un tipo de “striptease futurista energético”, donde de manera individual, se competía según el carisma y los pasos de baile preparados exhaustivamente con los amigos del barrio, acompañado de los hits del momento a todo volumen.

Fue tanta la popularidad de la sección que el programa Extra Jóvenes armó otro concurso llamado “Chica Techno”, donde la que se robó la popularidad fue Ana María Muñoz, más conocida como “Zapallito Italiano”, que después participó en otros programas de la televisión criolla.

Por ahí todo bien. El problema es la manera equívoca en que ese programa dio a conocer y masificó para la población chilena el nombre de una rama de la electrónica nacida en Detroit en los años 80, conocida como techno, cuando en realidad el estilo de música que movía y excitaba a esos cuerpos adolescentes era una malformación entretenida llamada EDM (electronic dance music) y el Eurodance, esa confusión duró mucho tiempo y aun quedan algunas estelas dando vueltas por ahí, en ese tiempo cuando este estilo se popularizó en las discotecas, clubes y cumpleaños caseros al final de los 90. Gracias a los conocidos “Chicos Technos”, el chileno promedio que aun se peina con gel suele asociar la palabra techno a ese beat que denominan ‘punchi punchi’.

Y hasta el día de hoy, más de alguien se topó alguna vez con personas mayores de 30 que no le interesa mucho la investigación musical y que dice: “puta que era bueno Dj Bobo, ese punchi punchi, o ese que dice “soy el diablooooooo”. Sí, a mí me gustaba mucho el techno”.

Pero no nos escandalicemos aún, no es culpa del mal informado. Es un asunto país donde le debemos a nuestro pasado musical electrónico el educar a la población en cuanto a esa materia cultural olvidada.

Existen muchas ramas poco conocidas y exploradas de la música electrónica, por las radios FM y en absoluto la AM, donde ya el vals antiguo se queda dormido escuchando la voz del locutor.

Entonces, ¿de qué hablamos cuándo hablamos de techno?

Según la Real Academia de Wikipedia, la música techno tiene sus raíces en Detroit en los años 80s con el programa Midnight Funk Association, conducido por el locutor de radio “The Electrifying Mojo”, un estadounidense afroamericano que introdujo diferentes estilos de música que no se emitían en los programas de radio establecidos. Esto le trajo problemas con las emisoras, ya que su elección de música se salía de la parrilla mainstream, incluyendo a Prince, P-funk, y en especial, Kraftwerk, estos seudo-muñecos robotizados electrónicos alemanes poco conocidos por los gringos en ese entonces. Gracias a su porfía, muchos productores locales afroamericanos de Detroit escucharon por primera vez sonidos logrados con sintetizadores y comenzaron a crear lo que sería un nuevo género, mezclando música negra con el electro.

Así, en 1981, nace lo que es considerado el primer tema techno de la historia con el proyecto Cybotron, llamado “Alleys of Your Mind”. Durante el resto de la década, comienzan a surgir nuevos proyectos de música influenciada por el electro europeo, el funk y la experimentación con sintetizadores. Ya en 1988, el periodista Stuart Cosgrove utiliza el término techno por primera vez para describir esta nueva gama en la revista local “The Face”, término sacado del libro “La Tercera Ola” del sociólogo Alvin Toffler, ¡y el resto es historia!

¿Qué se iban a imaginar don Cosgrove y los integrantes de Cybotron, que en Chile 20 años después Extra Jóvenes deformaría y haría mal uso del techno a la hora de la once? Ya que el programa se emitía después de las 19 horas. Entonces cada vez que usted bacile a sus 38 años un tema de Vengaboys o 2 Unlimited, La Bouche, Corona y una larga lista, sepa que usted no está bailando techno.

Los que nos toca ahora, los medios sociales independientes como este y muchos otros que están armando y organizando de nuevo la cultura electrónica nacional de autor, es comenzar a saldar la deuda que tenemos con el sonido techno.

Entre Detroit y Chile

En el verano del 2001 arranca la idea en Chile de formar un sello dedicado a la música techno nacional, llamado UTCH (Under tech Chile)  dentro de la cabeza y quitándole el sueño a Guillermo Lopez, quien lleva un proyecto titulado The Ripped, que después de su primera prueba como netlabel pasa a ser un sello especialista en techno en el año 2009. Se publican artistas nacionales y extranjeros y desde esta trinchera activa en crecimiento logra masificar de manera internacional artistas chilenos como: Gronotek, AngeloKrizashi, el mismo The Ripped, Candyflipa, Metamann, Alexis Landaeta, y una larga lista donde puede encontrar un montón de artistas nacionales e internacionales dedicados al techno más purista.

También esta el caso de otro sello nacional dedicado a esta disciplina. De la mano de uno de los músicos editados en UTCH Records, el señor Angelo Greyhead (Krizashi) crea K-84 Records que en el año 2014 comienza a funcionar activamente en Chile donde se registra el primer compilado titulado YAFÜN (proveniente de la lengua mapuche y significa: Ser fuerte/resistente) dedicado 100% al techno nacional donde se encuentran: Future Upside, Pl4net, EFX, Greyhead, Humnoid, Delmonte, Gronotek, Kata Mercado, Spektro, Candyflipa, Test Subject además de editar a otros chilenos como: Paweldun , Clz , Marco Parodi. En este sello además se encuentran músicos del resto del globo.

Ya tiene a su disposición varios nombres que puede disfrutar en la escena chilena dedicada a esta tremenda rama de la electrónica nacional, siguiendo los pasos de la escena creada en Detroit y ahora mezclados con tintes, colores y olor nacional.

About The Author

Músico, conductor y comunicador de la escena electrónica nacional. Co-fundador del programa dedicado a entrevistas a músicos electrónicos Ciudad Sonora. También creador del programa Campo Eléctrico. Además presentador y parte del equipo de Café con Cables.

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